Síndrome del Miembro
Fantasma: Los Ex´s
“Las sensaciones de miembro fantasma pueden
aparecer inmediatamente después de la amputación o de forma tardía, pero el
dolor del miembro fantasma suele aparecer en la primera semana postamputación,
y habitualmente evoluciona con una reducción tanto de la frecuencia como de la
crisis de dolor, pero en ocasiones el dolor puede persistir por años. Pocos pacientes suelen presentar dolor de
forma constante.”
Ribera Canudas, 2010: http://www.dolor.es/images/2010_25_4_189-190.pdf
Llegué como siempre del trabajo, esta ocasión
sin ensayo, y pintaba para ser un lunes diferente. Habían pasado unas cuantas
semanas apenas que decidiste bajarte de mi mundo, por EGOÍSMO fue lo que
dijiste, que necesitabas estar ahora en tu mundo ya que habías recuperado gran
parte de tu ser.
Saludé como siempre a mi familia, dejé la
mochila y me dispuse a ver Grey´s Anatomy ®, un nuevo capítulo (siempre me he
declarado fan de esta serie, me entretiene lo suficiente para ausentarme del
mundo). Comenzaron precisamente hablar en el capítulo sobre el síndrome del
miembro fantasma, un conjunto de síntomas que presentan (o pueden no llegar a
presentar) las personas que han sufrido de la amputación de alguna de sus
partes. Según lo poco que he leído, se siente dolor, una extraña sensación en
el miembro que fue amputado.
Invariablemente me puse a pensar, en cómo
debería desarrolla este escrito, ya que si bien la idea puede entenderse,
debería estar prácticamente conectado con el miembro amputado para poder
explicar precisamente porqué también quienes pasan por una ruptura de una relación
amorosa, sufren del síndrome del miembro fantasma.
Algunas personas saben que hace poco, pasé
por una situación muy similar de la cual no quiero hacer tanta referencia, sin
embargo es inevitable que ahorita está fresca la amputación de ese miembro que
durante algún tiempo estuvo conmigo.
La amputación vino de repente, como si
hubiera tenido un accidente automovilístico y me hubiera cercenado alguna parte
de mi cuerpo. Un brazo, una pierna, una mano, no sabría decirles que parte de
mi cuerpo fue, lo único que pasó es que el día que entré al quirófano, justo en
el centro de mi pecho había algo y hoy no lo está… y duele.
De eso se trata el síndrome del miembro
fantasma. Reportan algunos pacientes que les duele el miembro amputado, sin
embargo no hay nada, es un dolor fantasma que presentan constantemente algunos,
otros con cierta frecuencia y algunos más
jamás reportan dolor.
Simplemente un día, desperté amputado, no de
un miembro, no de una pierna, un pie o un brazo, simplemente ya no estaba esa parte
que se albergaba en el centro de mi pecho, se había ido, la habían arrancado de
mi espacio, del espacio que yo le había asignado sin ponerme a pensar en las
consecuencias que esto atraería.
Ya no hay nada en ese espacio, el lugar que
ocupabas está vacío, no existe absolutamente un pequeño pedazo de elementos
físicos tangibles que me indiquen que ahí estuviste y sin embargo diario duele
ese espacio que anteriormente ocupabas.
Conforme pasó el capítulo, se muestran
diferentes estrategias que le ayudan a los pacientes a superar las crisis de
dolor del miembro fantasma. En dicha ocasión se sugirieron dos: la primera que
se apuñalara directamente la prótesis que ocupa ahora el lugar del miembro
amputado, o imaginarse que está uno en el mar, tratando de controlar el oleaje.
Al final de cuentas, el haber apuñalado
la prótesis resultó ser el remedio más eficaz.
Por más que he tratado de calmar las olas, de
ignorar, de pensar que no pasa nada… aparece el dolor, ese dolor que se
manifiesta en una contracción del estómago, esa contracción tan peculiar que
muchos reconocemos al momento de pasar por una situación de este tipo. El
segundo síntoma es la respiración, poco a poco se va haciendo más complicado
respirar, y comienza uno a suspirar sin parar; tercer síntoma… ansiedad. En mi
caso, se manifiesta moviendo incontrolablemente los pies, las manos, estar
sudando frío y no soportar el silencio, el estar solo, el ruido… simplemente no
te aguantas.
Intenté apuñalar el espacio que había
quedado, pero como puedo apuñalar el aire… como puedo apuñalar los recuerdos…
como puedo hacerle daño al recuerdo que aún tengo presente y que sigue, a pesar
de todo, siendo uno de los mejores de mi vida… mi mejor sueño y mi peor
pesadilla a la vez…

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